EMPLEABILIDAD: CUANDO EL TRABAJO NO SE BUSCA, SE CONSTRUYE
- Pioneros LATAM Colombia

- 4 ene
- 4 Min. de lectura
Por: José Manuel Vecino P. *
El comienzo de un nuevo año suele venir acompañado de propósitos, listas mentales y una pregunta que, aunque incómoda, es inevitable para muchos: ¿estoy donde quiero estar profesionalmente? Para quienes están buscando empleo o considerando un cambio laboral, enero no es solo el inicio de un calendario; es un punto de inflexión. Sin embargo, el mercado laboral actual ya no responde únicamente al envío masivo de hojas de vida ni a la espera paciente de una llamada. Hoy, la empleabilidad no es un resultado automático del título obtenido o de los años de experiencia acumulados; es una construcción consciente, estratégica y permanente.

Hablar de empleabilidad es hablar de responsabilidad personal, de autoconocimiento y de adaptación. Es entender que el trabajo no siempre se “consigue”: se diseña, se prepara y se comunica. Esta reflexión está dirigida a quienes sienten que llegó el momento de replantear su perfil profesional y asumir el reto de volverse realmente empleables en un entorno cambiante y exigente.
Empleabilidad no es tener empleo, es poder conseguirlo
Uno de los errores más frecuentes es confundir estabilidad laboral con empleabilidad. Tener un empleo hoy no garantiza tenerlo mañana, y estar desempleado no significa ser poco empleable. La empleabilidad se refiere a la capacidad real de una persona para acceder, mantenerse y crecer en el mercado laboral. Incluye conocimientos, habilidades, actitudes, reputación profesional y, sobre todo, la capacidad de aprender y reaprender.
En un contexto de transformación tecnológica, automatización y cambios organizacionales, las empresas ya no buscan solo cargos que cumplir, sino problemas que resolver. Quien no entiende qué valor aporta, difícilmente podrá comunicar por qué debería ser contratado.
El perfil profesional necesita actualización, no maquillaje
Cambiar el formato del currículo o ajustar el perfil de LinkedIn no es suficiente si el fondo sigue siendo el mismo. Mejorar la empleabilidad exige revisar con honestidad el propio perfil profesional: ¿qué sé hacer realmente bien?, ¿qué resultados he logrado?, ¿qué problemas sé resolver?, ¿qué me diferencia de otros profesionales con formación similar?
Actualizar el perfil implica cerrar brechas. Brechas de competencias técnicas, de habilidades blandas, de manejo digital o incluso de mentalidad. No se trata de acumular certificados sin sentido, sino de desarrollar capacidades relevantes para el tipo de rol al que se aspira. La formación debe ser estratégica, no impulsiva.

Las habilidades blandas ya no son un “plus”
Comunicación efectiva, pensamiento crítico, trabajo en equipo, adaptabilidad, gestión emocional y aprendizaje continuo dejaron de ser atributos deseables para convertirse en requisitos básicos. Muchas personas altamente calificadas técnicamente quedan fuera de procesos de selección no por lo que no saben, sino por cómo se relacionan, cómo comunican o cómo enfrentan el cambio.
Mejorar la empleabilidad supone entrenar estas habilidades de manera consciente. Leer sobre liderazgo no convierte a nadie en líder; reflexionar, practicar, recibir retroalimentación y corregir sí lo hace. El mercado laboral observa comportamientos, no intenciones.
La empleabilidad también se comunica
Un error común en quienes buscan empleo es asumir que su trayectoria “habla por sí sola”. En realidad, si no se sabe narrar el propio recorrido profesional, otros lo interpretarán —o lo ignorarán—. Saber contar la historia profesional con claridad, coherencia y foco en resultados es una competencia clave.
Esto aplica tanto para entrevistas como para redes profesionales. No se trata de exagerar ni de vender una imagen artificial, sino de ser capaz de explicar con argumentos qué se ha hecho, qué se aprendió y hacia dónde se quiere ir. La claridad profesional genera confianza; la confusión genera dudas.
Cambiar de trabajo también es un acto estratégico
No todo cambio laboral es avance. Cambiar de trabajo por cansancio, por impulso o solo por salario puede conducir a repetir los mismos errores en otro contexto. Mejorar la empleabilidad implica tomar decisiones profesionales con criterio, evaluando coherencia con el proyecto de vida, oportunidades de aprendizaje y posibilidades reales de crecimiento.

Antes de buscar afuera, conviene hacerse preguntas incómodas: ¿qué tipo de organización quiero?, ¿qué estilo de liderazgo tolero?, ¿qué estoy dispuesto a aprender?, ¿qué ya no quiero volver a vivir profesionalmente? Sin estas respuestas, cualquier oferta parece buena… hasta que deja de serlo.
El mercado no le debe nada a nadie
Esta afirmación puede resultar dura, pero es liberadora. El mercado laboral no tiene la obligación de adaptarse a las expectativas individuales; son las personas quienes deben leer el contexto y prepararse para él. Esto no significa renunciar a condiciones justas, sino entender que la empleabilidad se construye desde la acción, no desde la queja.
Quien asume su desarrollo profesional como un proyecto propio, invierte mejor su tiempo, elige mejor su formación y enfrenta los procesos de selección con mayor seguridad. La empleabilidad crece cuando se deja de esperar y se empieza a actuar.
Para finalizar, ten en cuenta que este nuevo año puede ser uno más en la lista o puede convertirse en un punto de quiebre profesional. La diferencia no la marcará el azar ni el mercado, sino las decisiones que cada persona tome frente a su propio desarrollo. Mejorar la empleabilidad no es un objetivo de corto plazo, es una disciplina constante: aprender, reflexionar, ajustar y volver a intentar.
Para quienes están buscando empleo o desean cambiar de trabajo, la invitación es clara: no se limiten a enviar hojas de vida; inviertan en ustedes mismos. Revisen su perfil con honestidad, fortalezcan sus competencias, aprendan a comunicar su valor y asuman su carrera como un proyecto estratégico. El trabajo no siempre llega cuando se espera, pero casi siempre llega cuando se está preparado.
*José Manuel Vecino P. – Magíster en Gestión Ambiental, Especialista en Gestión Humana, Gerente de Gestión Humana, consultor empresarial y docente universitario. Contacto: jmvecinop@gmail.com






Comentarios